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Historia
BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA AEIM.

Para hacer una reseña histórica de la AEIM quizá no esté de más empezar por lo que podría llamarse su protohistoria, pues los primeros pasos asociativos de las personas que en su día la promovieron marcaron de alguna forma el espíritu que la caracteriza.

A finales de los años 60, se creó el Grupo de Cátedra denominado Cinemática y Dinámica de Máquinas como entidad independiente, lo que representaba el reconocimiento del estudio de las Máquinas como materia de nivel universitario, y como consecuencia de ello, se convocaron a oposición tres cátedras respectivamente en las Escuelas de Ingenieros Industriales de Madrid, Barcelona y Bilbao, entonces dependientes del Ministerio de Industria y coordinadas por el de Educación centralizadamente a través de la Dirección General de Enseñanzas Técnicas. A estas tres plazas nos presentamos (siento tener que emplear el verbo en primera persona, aunque sea del plural) diecisiete candidatos. Tras un duro mes de exámenes y ejercicios, la noche anterior a que el Tribunal anunciase los nombres de los seleccionados, todos los candidatos cenamos juntos y nos comprometimos a trabajar conjuntamente en el futuro dentro de nuestro ámbito, fuera cual fuese la decisión del Tribunal. Hecho que puede considerarse insólito, pues el sistema de oposición tendía más bien a crear rencillas permanentes y a disgregar a las personas.

Efectivamente en los años sucesivos los profesores de Máquinas se reunían durante un par de días para tratar de los temas comunes. La aparición de nuevas Escuelas y nuevos planes de estudio sirvió de incentivo a estas reuniones más o menos anuales que desde el principio tuvieron un carácter de grupo de amigos unidos por una vocación común.

El carácter “centrocampista” que la materia de Máquinas tenía en los estudios de ingeniería, y particularmente en la intensificación Mecánica, sirvió de aglutinante para que a estas reuniones se incorporaran progresivamente profesores de materias colaterales, de distintas ramas de ingeniería, y de distintos niveles de la educación universitaria. El grupo inicial decidió enseguida integrase en la Federación Internacional de Teoría de Máquinas y Mecanismos (IFToMM) constituyéndose como Comité Español (CE) de esa federación, lo que facilitó la relación del grupo con el mundo académico internacional. La incorporación a la Federación supuso un punto de inflexión (más bien el nacimiento) para que los miembros participaran en eventos internacionales y realizasen estancias prolongadas en Centros extranjeros.

Simultáneamente se consideró la conveniencia de dar al grupo de amigos un carácter oficial dentro de la legislación española.

La palabra Asociación tenía entonces un cierto morbo, casi una connotación política aperturista. La normalización democrática de los años 70 abría la posibilidad de asociarse para distintos fines con un marco jurídico adecuado. Tras los trámites pertinentes la AEIM se creó finalmente en 1982 como entidad diferenciada, hasta en el nombre, de las Reales Sociedades y los Colegios profesionales existentes, que, en determinados casos veían con reticencia el nacimiento de nuestra asociación, considerando que invadía en cierta medida sus atribuciones. Las fricciones se eliminaban al tomar como referencia el IFToMM. La AEIM nacía como una continuidad del Comité Español del IFToMM, es decir, como algo no exclusivamente científico ni preferentemente profesional sino fundamentalmente académico. Esta dicotomíaentre AEIM y CE del IFToMM ha permanecido en cierta medida hasta ahora, y la Asociación tomó como modelo de su actividad a la Federación en cuanto a organización de congresos nacionales, edición de revista, grupos de trabajo, etc. No es tampoco casual que el primer presidente del CE del IFToMM pasara a ser el primer presidente de la AEIM. Curiosamente la creación de la Asociación no fagocitó del todo al grupo de amigos inicial, pues ellos y sus sucesores han seguido reuniéndose en “Encuentros de Profesores” periódicamente con el mismo espíritu fraterno de los primeros tiempos, complementando así las actividades de la AEIM.

Los congresos nacionales se fueron realizando en diversas Escuelas distribuidas por todo el País, y han servido para visualizar los nuevos centros e integrar a su profesorado en un mundo académico más amplio.

El Congreso Mundial del IFToMM en Sevilla en 1987 fue un evento fundamental para la consolidación de la AEIM tanto en el ámbito académico nacional como en la proyección de su imagen internacional, pues si formalmente era el CE el responsable del acto, realmente no hay duda de que la existencia de la AEIM lo hizo posible en la práctica.

La AEIM ha cumplido otra función importante al incentivar la creación de asociaciones similares. Por un lado, en algunos países de Iberoamérica se han formado asociaciones de ingeniería mecánica siguiendo el modelo español, tanto en estructura como en actividades. Por otro lado algunas ramas colaterales de la AEIM fueron considerando en su momento la conveniencia de establecer sus propias asociaciones específicas, por sectores de actividad o por campo tecnológico. Esta conveniencia se evidenciaba cuando en los congresos de la AEIM se hacía necesario establecer varias sesiones paralelas, y a veces inmiscibles por su temática, para dar cabida al número de ponencias presentadas. Este hecho puede considerarse un honor para la AEIM, que en cierta medida ha sido decana como asociación académica española en el ámbito de la ingeniería.

Una característica de la AEIM ha sido su sensibilidad a los cambios producidos en el país y su incidencia en el ámbito académico. Con mayor o menor éxito la Asociación ha producido siempre documentos, tipo libro blanco de la Ingeniería Mecánica, razonando las directrices que debían seguirse y las implicaciones futuras de los cambios educativos propuestos. Estos documentos, elaborados y consensuados en el seno de la AEIM por los adecuados grupos de trabajo, han ofrecido siempre una visión transversal complementaria a la expresada por los cauces oficiales de cada universidad.

La misma sensibilidad hacia el mundo académico iberoamericano manifestó la AEIM con considerable anticipación respecto a otros colectivos similares. A principio de los 90, la AEIM convocó el Primer Congreso Iberoamericano de Ingeniería Mecánica, que a pesar de tener como idiomas oficiales el español y el portugués tuvo una nutrida representación de ponentes internacionales; como caso significativo en este sentido el presidente de la Academia de Ciencias de Uzbekistán presentó dos ponencias en español. Como consecuencia de este Congreso, y a iniciativa de la AEIM, se creó la Federación Iberoamericana de Ingeniería Mecánica (FeIbIM/FeIbEM), cuya actividad sigue teniendo un fuerte patronazgo por parte dela AEIM, de cuya estructura y funcionamiento ha tomado sus características principales.

Los hechos históricos de la AEIM durante los dos últimos decenios no necesitan comentarios adicionales por ser sobradamente conocidos. Pero quizá merezcan una reflexión. Los tiempos actuales incitan a la disgregación en casi todos los niveles humanos, y de ello no se escapa el mundo académico, quizá especialmente en nuestro país. La AEIM ha servido como punto de encuentro y elemento de coordinación, trascendiendo a la pura comunicación científica entre sus miembros. Lo demuestran sus esfuerzos en definición de objetivos comunes, programasa cadémicos coordinados, textos y prácticas compartidos, proyectos conjuntos, cursos de formación de profesores y un largo etcétera que la AEIM ha emprendido en el pasado, no siempre con los resultados apetecidos. Pero yo (otra vez en primera persona y esta vez en singular) no sólo deseo, sino que también estoy seguro de que la AEIM va a continuar siendo un importante nexo de unión personal que estimule y desarrolle nuestras ilusiones en el campo de nuestra actividad.

Emilio Bautista


Universidad de Cantabria - Dpto. Ing Estructural y Mecánica (Area de Ing. Mecánica), E.T.S.I.I.T., Avda. Los Castros s/n 39005 – Santander
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